Milhojas de Pasta Brick, Queso Fresco de Oveja y Crema de Membrillo

Ya han llegado…. ya están aquí….. Las Navidades, luces, árboles, belenes. Las Fiestas mas familiares. Estos días nos reunimos todas las familias alrededor de la mesa.
Parece que el buen comer aumenta estos días, preparamos platos exquisitos, algo más elaborados e intentamos innovar. No hay suficiente comida en el super, para llenar nuestros carros. Ni demasiado marisco para satisfacer a todos.
Acabamos de comer y ya estamos poniendo nuestros dulces, ¡¡¡Por favor, parar yaaaaa!!!!. Es algo tan desorbitado que nuestras barrigas comienzan a hincharse, sin darnos cuenta que nuestra mano no para de cojer lo que nos ponen delante.
Y así es normal que uno de los nuevos propósitos de enmienda para el año nuevo es ponernos a dieta e ir al gimnasio, al menos 1 día a la semana. No puede ser, un poco de calma, que nuestros cuerpos se resienten y una no esta para excesos, que luego esos kilitos nos cojen tanto cariño que los mam…. no quieren abandonarnos, se aferran a nuestra cintura a los cuartos traseros y como en Verano Azul se ponen a cantar “nooo, noooo, no nos moverán….”
Sin más desearos unas Felices Fiestas y acordaros PRECAUCIÓN EN LA MESA que luego vienen los malos ratos en los probadores. Besos y disfrutar.
Ingredientes:
Láminas de Pasta Brick
Queso fresco de oveja
Para la Crema de Membrillo:
1 kg de membrillos ya pelados
2 manzanas peladas
750 gr de azúcar
1 Rama de canela
50 de vino blanco
Unas gotitas de zumo de limón (opcional)
Lo primero que haremos será la crema de membrillo, esta vez decidí adaptar la receta de Pam de “Uno de Dos”. Me pareció diferente el toque de las manzanas y el vino, os aseguro que el resultado fue como esperaba.
Lavamos los membrillos frotándolos muy bien para quitarles la pelusilla, pelaremos y descorazonaremos. Igual haremos con las manzanas. Una vez troceados lo colocaremos en el vaso o en un bol y cubriremos con el azúcar, dejándolo toda la noche macerando o un mínimo de 10-12 horas. Si queremos que el membrillo no coja ese color oscuro añadiremos unas gotitas de limón para evitar la oxidación.
Pasado el tiempo trituraremos de 1 minuto y medio a 2 hasta dejarlo muy fino, añadiremos la rama de canela y programaremos 40 minutos, 100º, giro a la izquierda, velocidad 1. Estaremos pendientes y cuando empiece a hervir añadiremos el vino blanco dejaremos el bocal destapado para que el alcohol evapore, podemos poner el cestillo sobre la tapa y así evitaremos las salpicaduras. Cuidado con estas podéis quemaros.

Una vez pasado este tiempo pasaremos a los tupper donde vayamos a guardarlo y dejaremos enfriar, luego meteremos en el frigo, donde lo podremos conservar durante un periodo largo de tiempo ya que el azúcar actúa de conservante natural.

Cortaremos la pasta brick en cuadrados iguales. Meteremos en el horno, precalentado a 200º, durante unos 3-4 minutos, hasta que estén doraditos. Sacaremos del horno y dejaremos enfriar.
Montaremos las milhojas, pondremos un cuadrado de pasta brick, cortaremos el queso fresco y colocaremos encima, a continuación y con ayuda de una cucharita untaremos sobre el queso la crema de membrillo. Repetiremos sucesivamente hasta formar tres capas.
Espero que disfrutéis con este aperitivo, perfecto para sorprender a nuestros comensales estas fiestas.
 

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Comentarios

  1. dice

    Uf! que bocado más suculento!!! me encanta esa forma de presentarlo, ideal!!! no me hables de las navidades porque son el finde que viene y no tengo hecho nada, y nada es nada!!! porfavor que alguien alargue los días!!!