
El domingo estuvimos de turismo en La Rambla, pueblo maravilloso de Córdoba donde la cerámica es su actividad principal. Había una pequeña feria de productos típicos y fue genial, pudimos degustar unas deliciosas aceitunas con aliños varios y todos ellos riquímos, quesos, jamones. Aquello fue un no parar , pero claro lo que más me gustó de todo fue la cerámica, había maravillosas piezas sobre todo me llamó la atención una marca la cuál tendré que volver a visitar tranquilamente en la fábrica, porque ya sabéis lo que es ir con niños. Ellos solo querían probar las aceitunas y toquetear los stands que habían puesto para trabajar el barro. Y yo cámara en mano intentando hacer fotos a todo, un ojo en el visor y el otro pendiente que no hicieran ningún estropicio.



