Panecillos con pipas de calabaza

El pan nuestro de cada día, quién no ha dicho esta frase alguna vez?? Pero realmente conocemos el origen del pan, este alimento base, al que la mayoría sucumbimos por su magnífica textura y sabor. La receta de hoy estos panecillos con pipas de calabaza merecen un lugar en nuestro recetario.

Panecillos con pipas de calabaza

El pan y su historia

Parece ser que alguien ya en el Neolítico se dio cuenta que triturando las semillas de los cereales y añadiéndole agua formaba una papilla, un día olvidó esta masa en un tipo de olla y al llegar vio lo que se había formado, una torta granulada y seca. Aquí comienza el pan y por supuesto su evolución.

Son los egipcios los que descubren la fermentación y con ello el verdadero pan. El pan sin fermentar se le llamó pan ácimo. Se habla en algunos escritos de “pan bebible” y “cerveza comestible” refiriéndose al pan con cebada, aunque el que proliferó más fue el de trigo, por la dificultad en la fermentación de la cebada. El alimento básico en esta época era el pan y la cebolla de ahí e dicho “contigo pan y cebolla” (curioso verdad’).

Fueron los griegos los que hacen de esto un arte creando infinidad de panes con diversos cereales, formas e incorporando aceites, semillas, hierbas…. Comenzó a ser un alimento de origen divino presente en todos sus rituales.

El pan pasa por la época romana la cuál propagó el consumo de este, mejorando las instalaciones de molinos, maquinas de amasar, hornos y eran los profesionales los que se encargaban de la elaboración de este. El más valorado el pan de harina blanca, siendo el pan moreno el que comían los exclavos y pobres.

Este alimento nos ha acompañado desde tiempos remotos hasta la actualidad. En España es introducido por los Celtíberos el siglo III A.C. En cada casa se amasaba el pan dándole cada uno la forma específica o poniéndole una señal para que lo diferenciara del resto. Lo llevaban a cocer a los hornos públicos que cobraban una tasa por esto. Los más consumidos el pan blanco y el rojo formado por una mezcla de trigo y salvado.

Panecillos con pipas de calabaza

Hoy en día este alimento no falta en ninguna casa, por desgracia el pan que se compra ya nos es como el de antes, bueno para ser exacto aún quedan maravillosas panaderías las cuales trabajan el pan de la manera tradicional. Pero no es la tónica general, así que como la complicación es mínima os animo a que hagáis vuestro propio pan.

Me encanta el pan y como sabéis ya tengo algunas recetas como el pan de molde y semillas, pan con tomate y orégano, pan básico, pan de masa blanca recetas muy sencillas de elaborar y con un resultado de “toma pan y moja”.

Este otoño ha sido el lanzamiento de dos grandes libros los cuales no faltarán en mi biblioteca el de Su de Webos Fritos y el de Ibán Yarza que os puedo contar de ellos que no sepáis, pués eso que a meterle caña a esos libros y a llenar nuestra casa de ese delicioso a pan recién horneado.

Esta receta la he sacado de un libro que por desgracia encontré tirado al lado de un contenedor (sí ya lo se, yo y mi manía de mirar siempre por los alrededores de los contenedores) normalmente suelo encontrar tablas y maderas viejas que me sirven para mis escenarios. Pero esta vez encontré libros y digo por desgracia porque me habría encantado encontrarlos en otro lado y no en ese lugar. Como alguien me dijo por twitter estamos tirando cultura a la basura, que pena!!!! Por suerte estos fueron rescatados y os aseguro que con recetas estupendas en su interior que os iré enseñando.

Panecillos con pipas de calabaza

Ingredientes para los panecillos con pipas de calabaza

  • 500 gr. harina panadera
  • 110gr. de harina de centeno
  • 350 de agua tibia
  • 40 gr. de levadura panadera
  • 25gr. de sal
  • Semillas de calabaza

Elaboración de la receta

  1. Tamizamos las dos harinas sobre un bol, añadimos el resto de los ingredientes (reservamos algunas semillas de calabaza para decorar los panecillos) y amasamos hasta conseguir que queden bien integrados.
  2. Formamos una bola y dejamos reposar en un sitio cálido durante una hora aproximadamente.
  3. Dividimos la masa en porciones de unos 50gr., les damos la forma que más nos guste y dejamos reposar otros 10 minutos.
  4. Con ayuda de un pincel humedecemos la superficie y recubrimos con las semillas. Dejamos fermentar de nuevo para que doble su volumen (ya sabéis en lugar cálido y libre de corrientes).
  5. Precalentamos el horno a 200º. Una vez fermentada y subida la masa, hornearemos entre 20-30 minutos a 180º, dependiendo del tamaño de la masa puede que necesitemos dejarlo algunos minutos más hasta que estén dorados. Para conseguir una corteza más crujiente pondremos dentro del horno un bol con agua templada.

Estos panecillos son perfectos para la merienda, o para acompañar cualquier mesa de aperitivos.

Panecillos con pipas de calabaza
 
Tiempo de preparación
Tiempo de cocinado
Tiempo total
 
Autor:
Tipo de receta: Panes
Ingredientes
  • 500 gr. harina panadera
  • 110gr. de harina de centeno
  • 350 de agua tibia
  • 40 gr. de levadura panadera
  • 25gr. de sal
  • Semillas de calabaza
Instrucciones
  1. Tamizamos las dos harinas sobre un bol, añadimos el resto de los ingredientes (reservamos algunas semillas de calabaza para decorar los panecillos) y amasamos hasta conseguir que queden bien integrados.
  2. Formamos una bola y dejamos reposar en un sitio cálido durante una hora aproximadamente.
  3. Dividimos la masa en porciones de unos 50gr., les damos la forma que más nos guste y dejamos reposar otros 10 minutos.
  4. Con ayuda de un pincel humedecemos la superficie y recubrimos con las semillas. Dejamos fermentar de nuevo para que doble su volumen (ya sabéis en lugar cálido y libre de corrientes).
  5. Precalentamos el horno a 200º. Una vez fermentada y subida la masa, hornearemos entre 20-30 minutos a 180º, dependiendo del tamaño de la masa puede que necesitemos dejarlo algunos minutos más hasta que estén dorados. Para conseguir una corteza más crujiente pondremos dentro del horno un bol con agua templada.
 

 

Feliz semana

 

 

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Comentarios

  1. Carmen Pineda dice

    Me encantan los panes caseros y estas fotografías tan hermosas. Un beso de otra cordobesa interesada en la cocina

  2. dice

    Yo no puedo ver nada tirado, y menos libros, me da algo…los mejores que tengo los he comprado en los mercadillos de “pulgas”, encuentras tantas joyas literarias que la gente o no sabe o desperdicia sin saber. Yo soy una recicladora insaciable, ando “juntando” todo lo aprovechable y viejo.

    Me encantan los panecillos Raquel y me encanta todo de ti.

  3. dice

    Los panecitos buenísimos, en casa nos encantan con semillitas, probaré con esas pipas, (me guardo las de la calabaza, usamos mucho en ésta época) pero lo más ha sido el despliegue de atrezzo que te has marcado!! qué pasada es todo tuyo?? todo precioso. Me parece increíble que la gente tire libros así a la basura y se quede tan ancha.

  4. dice

    El pan, divino tesoro!! hace ya unos cuantos años que no se lo que es comprar pan, y aunque sea un poco traajoso, merece la pena. Es sin ninguna duda la momida más importante y arraigada a la tierra. Estos panecillos son maraviolloso y encontrar estas pipas por el medio, uhmm. Las fotos? es que no tengo palabras, perféctas, acertadas, bellísimas. un bssss!

  5. dice

    ¡Qué fotos más bonitas! Me encanta el aire vintage que les has dado. Me flipan las pipas de calabaza, además son un cereal super sano y que se utiliza cada vez más en mushísimos restaurantes. Yo estuve trabajando en Londres en uno en el que se usaban en muchos platos. Además, son recomendadas para “matar el hambre” en muchas dietas porque engordan muy poco.
    Me apunto la receta, no he hecho ninguna de pan aún.
    Un saludo,

    Iñaki, de Jaleo en la Cocina

  6. dice

    Que chulo el cambio de escenario! Te han quedado preciosas las fotos Ra, me encantan! El pan…ains el pan, yo que no puedo vivir sin el! Esta receta es un tesoro, me alegro de que hayas rescatado este libro de la basura, no podíá´estar en mejores manos! Besitos guapa!

  7. dice

    Ayer fui a un restaurante y cuando el camarero vino con un cesto de panecillos variados para que pudiera escoger me dieron ganas de decir “póngame uno de cada” Es que me encanta poder probarlos todos. No te digo nada de estos que nos traes hoy con semillas. ¿me das uno?. Oye las fotos divinas.
    Blanca de JUEGO DE SABORES

  8. dice

    Me han encantado estos panecillos y saber un poco de historia sobre el pan. Las fotos preciosas, como siempre no dejas de sorprenderme. Que pena que la gente tire los libros a la basura, menos mal que los encontraste.
    Besos.