Crema de zanahoria y queso feta

Menos mal que no soy de cremas, ni purés, ni nada que no necesite masticar para ser ingerido. Mi madre me cuenta que ya desde que era casi un bebé no consentía la papillas. Antes de salirme los dientes lógicamente no podía comer entero, pero me hacía sopitas de ajo que me encantaban. Y nada más despuntarme los dientecillos, esta que está aquí se lo comía todo entero.
Lo se, están deliciosas y juro aunque mi madre no se lo crea (tendría que haber hecho una foto del momento) que me comí un plato al igual que los peques. Por vergüenza no me tapé la nariz, pero que rato más malo pasé, de sabor una delicia, pero eso de no masticar, es una sensación que no puedo remediar.

Después de esto que os he contado pensareis que leche hago yo haciendo cremas, pués bien a mis hijos como es natural y teniendo la madre que tienen, no es que le apasionen, pero no queda otra para que coman verdura. Además a mis padres les encantan, así que como tiene que haber de todo en mi recetario y están riquímas, las hago y cargo con el tupper que ellos si que me lo agradecen y son mis mejores críticos. Esta ha pasado el filtro y con sobresaliente por ello os la traigo y espero que os guste.
Con esta receta usé mi cocotte de Le Creuset blanca, no me digáis que no es una preciosidad. Indispensable en mi cocina,  gracias al hierro colado vitrificado la absorción de calor se hace de manera uniforme sin puntos de sobrecalentamiento y permite cocinar a fuego bajo, permitiendo un ahorro de energia y conservando todas los nutrientes y vitaminas de los alimentos. Una apuesta segura para nuestra cocina.

Ingredientes:

-500gr. de zanahorias
-2 patatas medianas
-2 cebollas
-3-4 dientes de ajos
-50gr. de vino blanco o coñac
-200gr. de queso feta
-Caldo de carne
-Sal
-Pimienta

Cortamos las cebollas y ajos en trozos bien pequeños, lo ponemos en nuestra cocotte o sartén y doramos a fuego medio bajo hasta que esté transparente. Una vez pochada la cebolla incorporamos la zanahoria cortada en dados, las patatas y rehogamos a fuego bajo hasta que se doren un poco (mientras más pequeños cortéis los trozos, antes se harán). Cuando veamos que está dorada ponemos el vino o coñac y dejaremos que reduzca.

Añadimos el caldo de carne hasta cubrir los ingredientes de nuestro sofrito, la cantidad de este puede variar, siempre será mejor quedarnos cortos e ir añadiendo poco a poco, en caso de necesitar más.

Salpimentaremos y dejamos cocer durante unos 40-50 minutos, el tiempo podrá variar. Una vez estén tiernas las zanahorias y las patatas  (podemos comprobar pinchándolas con un tenedor) añadimos el queso feta (reservamos un poco para decorar cada plato) y trituramos todo, hasta conseguir una textura suave y sin grumos.

Servimos decorando con un trocito de queso feta y una ramita de tomillo fresco que dará un toque de color y aroma al plato.

Feliz semana a todos 
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Comentarios

  1. dice

    Raquel esta vez y sin que sirva de precedente me gustan mas las fotos que al receta. La crema fantástica con el toque feta, a mi hija le encanta así, pero esas fotos no tiene precio.
    ¡¡Maravillosas ¡¡¡
    Bsss desde Almeria

  2. dice

    Hola preciosa!

    A mi me encantan las cremas, cuando era peque no tanto, pero desde hace unos años, me hice fan, y esta tuya, con el feta es una delicia total, y de las fotografías no hablemos, ya sabes que las adoro!

    Un beso enorme :D

  3. dice

    A mí me pasa lo mismo con las cremas y demás platos parecidos, pero la tendré en cuenta porque dentro de poco voy a ser padre y me vendrá de lujo.
    Ahora eso sí ¿quién tendrá que probarla para ver si quema….? Aaaaahhhhhhhh!!!!

  4. dice

    Yo no entendía qué le pasaba a la gente con las cremas, hasta qué empecé a comerlas por las frías noches de invierno con un trozo de pan ‘pa mojá’ y mi punto de vista cambió ;)
    Gracias por tú receta y maravillosas fotos

  5. dice

    Maravilla de receta y de fotos.
    Yo también era muy reacia a los purés y cremas, me recordaban a mi niñez pero lo he superado y ahora ¡¡¡me encantan!!!

    Besos.

  6. dice

    Qué preciosidad de fotos, Raquel! La semana pasada, en un restaurante, probé una cucharadita de crema de zanahoria (demasiados hidratos para mí) y me gustó mucho. Si le añades el feta, que alegra cualquier plato, tiene que ser una delicia.
    ¡Y qué color! X-)

  7. dice

    Pues a mí me encantan las cremas! y sobre todo por meter todos los vegetales posibles a mis hijos, que al contrario que tú no toleran bien eso de masticar las verduras, así que la etapa de las papillas se me ha extendido algo en el tiempo… jajja!! tomo nota del toque de queso feta.!!

  8. dice

    que fotos mas preciosas!! esta semana estoy con gastroenteritis y me ha recomendado el medico hacerme una crema de zanahoria, pensé hacerla y poder subir la receta al blog, pero después de ver la tuya se me quitaron las ganas ¡¡que envidia de cuencos, de tablas de todo!!! ayyyyyyy

  9. dice

    bueno lo tuyo con las cremas me hace mucha gracia, creo que no conozco a nadie con este problema. Bueno para la próxima me guardas los tuppers que a mi no me importa. QUe bonitas fotos y que luz. Bss

  10. dice

    A mi me encantan las cremas, esta tiene muy buena pinta, ya puedo imaginar la cara de tu madre al enterarse que te has comido un platazo de crema! pero es lo que tiene, nuestros hijos tienen que coger ejemplo, así que muy bien!!! Un besazo

  11. dice

    Adoro esta recetita, se parece mucho a una que tengo en mi recetario! solo que yo ademas le añado curry!jajajajajaa….adoro la crema de zanahoria de verdad! es un gozo comermela! Gracias por traerla a mi mente la haré esta semana!

  12. dice

    Yo siempre acompaño de un vaso de agua los platos que no me gustan y tengo que comerme por no hacer un feo, después de una cucharada me bebo un sorbo, así trago, jeje, pero paso un mal rato.
    Pero las cremas no es el caso, si me gustan, y dependiendo del sabor les añado un poquito de picante. Tienes razón es un básico que todos debemos disfrutar.
    Un beso, guapa